¡ Gratis ! por tiempo limitado...

Escríbenos tus comentarios en el Libro de Visitas

NOVEDADES

INSCRIBE A TU GRUPO EN EL PROGRAMA DE CHARLAS INTERESCOLARES EN EL RECREO DE APRENDE JUGANDO
PAÍS DE LA SEMANA:
HONDURAS
TENEMOS NUEVAS COLABORACIONES EN: ESPAÑA, GUATEMALA, MEXICO, PANAMA, PUERTO RICO, REPUBLICA DOMINICANA,VENEZUELA
LOGRAN SUPERAR LA VELOCIDAD DE LA LUZ
ENTÉRATE LEYENDO NUESTRO NOTICIERO CIENTÍFICO
ESCRIBE A APRENDE JUGANDO

Cuento del Subcomandante Marcos para los niños y niñas de Guadalupe Tepeyac, Chiapas, México en el Exilio.

PARTE 6

La Realidad, Chiapas, México

VI.

El Olivio, o el autodenominado "sargento Capirucho", me ha confesado que, cuando él sea grande, va a ser "Sup". "¿Y vos Sup qué vas a ser?", me preguntó sabiendo que el cumplimiento de su aspiración me dejará sin empleo. "¿Yo?", dije para darme tiempo, "yo voy a ser un caballo, un niño caballo, y me voy a ir hasta allá, bien lejos..." y señalé un punto indefinido en el horizonte. "Vos puedes ser sargento", me consoló el Olivio mientras descubría una tortolita que revoloteaba ignorando las aspiraciones jerárquicas del hoy Capirucho y la temible tiradora que colgaba de su cuello.

"Cabo Capirote", responde el Marcelo cuando le preguntan cómo se llama. Sin pena alguna, y tal vez haciendo uso del fuero militar de su "grado", se mete donde quiere y empieza a buscar dulces, chocolates, a contar historias increíbles, o se pone a espiar a las mujeres cuando se bañan.

El Olivio y el Marcelo, Capirucho y Capirote. Estos dos niños juegan a desconcertarse mutuamente cuando se ponen a decir poesías. 4 poemas forman su repertorio, y siempre se las ingenian para mezclar unas con otras. ¿El resultado? No importa, si al final obtienen una paleta de dulce o un chocolate, si pueden dibujar "caniquitas" o salir a cazar, siempre infructuosamente, pájaros zanates. Piensan Capirucho y Capirote que no hay mejor remedio para el desamor que un buen zanate para comer juntos.

Estos dos enanos, perdón, niños, tienen la batería sobrecargada. Tienen unos 7 años y cada día amplían su radio de acción. Por entre espinas y acahuales persiguen al "erello" (una especie de salamandra de hasta un metro de largo), pero no se le acercan mucho. A Luzbel lo han traído de un lado a otro, tiene las alas llenas de espinas y raspones, le llenaron las bolsas de guijarros (para la tiradora) y lo "tarantan" con su bla-bla constante. Las noches no le alcanzan a Luzbel para recuperarse, y temprano tiene que ir detrás de ellos a pescar caracol, cangrejo y "camarona", ir al cafetal, ser picados por hormigas, abejas o por cualquier animal "salvaje" de la comunidad, patear una pelota desinflada, comer todo lo que encuentran a su mano y altura, y escucharlos contar hazañas que nunca ocurrieron. Pero lo que más le deprime a Luzbel es que lo ponen de tiro al blanco para practicar con la tiradora.

Luzbel está ya viejo, su edad se remonta al inicio del tiempo. Digo esto no para que le tengan lástima, sino para que lo comprendan. Yo conozco al Capirucho y al Capirote, y estoy seguro que la labor de cuidarlos dejaría agotado al mismo Dios (que, dicho sea de paso, tampoco es joven).

Por eso no me sorprendió Luzbel cuando me dijo que renunciaba definitivamente a cuidar niños y niñas zapatistas.

- Mejor me voy a Kosovo o a Ruanda o a cualquier otro lugar donde la ONU cumpla su misión de promover guerras- dice Luzbel mientras se incorpora, - De seguro que ahí hay más tranquilidad -

Y, ya por alejarse, agregó:

- O a la diócesis de Ecatepec o a la cúpula empresarial mexicana, que viene a ser lo mismo. Ahí hay corrupción, mentiras, ultrajes, robos y todas esas maldades más propias de los diablos ortodoxos como yo -.

Entiendo la desesperación y el desconsuelo de Luzbel. Estoy seguro que hubiera preferido no tratar de organizar ningún sindicato angelical si hubiera sabido que, a la vuelta del tiempo, iba a tener que andar tras de estos niños.

A la luz de un cocuyo, agregué una posdata a la carta para Eduardo Galeano:

"P.D. QUE APORTA MÁS DATOS.-- Don Eduardo: En las montañas indígenas de México, Dios no vive. Y el diablo, ni aunque le paguen..."

Ya casi amanecía, así que me despedí de Luzbel y regresé con la Mar.

Introducción
Parte 1
Parte 2
Parte 3
Parte 4
Parte 5
Parte 6
Parte 7

Cortesía de www.ezlnaldf.org

| Introducción | Parte 1 | Parte 2 | Parte 3 |
| Parte 4 | Parte 5 | Parte 6 | Parte 7 |

 

Escríbenos
correo@aprendejugando.com


Si encuentras algún problema técnico con estas páginas por favor repórtalo al
Webmaster de Aprende Jugando:
webmaster@aprendejugando.com